Bernardo Arévalo asume la Presidencia de Guatemala
Momentos de tensión marcan la toma de posesión de Guatemala
Con diez horas de retraso, en medio de caos e incertidumbre política, Bernardo Arévalo de León finalmente fue juramentado como presidente. Los momentos de tensión se debieron a que el Congreso redujo el margen de maniobra de sus diputados y la legislatura saliente saboteó por horas la asunción del nuevo mandatario.

El retraso en la instalación de la nueva legislatura provocó preocupación a la comunidad internacional, las delegaciones que llegaron a Guatemala para la toma de posesión de Arévalo firmaron una declaración conjunta en la que pedían al Congreso guatemalteco que cumpliera con su mandato constitucional para “entregar el poder” al mandatario, mientras que la ONU afirmó que seguía “de cerca la evolución” de la transición presidencial.

De acuerdo a lo publicado por EFE, el Parlamento fue escenario durante unas horas de enfrentamientos, insultos, diputados encerrados en los salones bajo llave y un caos generalizados.
Los diputados de la nueva legislatura tenían previsto elegir al mediodía (18.00 GMT) al nuevo presidente del Congreso, pero al filo de las 15:00 hora local (21.00 GMT), la cámara saliente ni siquiera había certificado a los 160 nuevos integrantes del Parlamento.
Esta circunstancia hizo circular los temores de un eventual “golpe de Estado”.
La toma de posesión como presidente de Guatemala del líder del progresista Movimiento Semilla, estaba programada para la tarde del domingo, pero el retraso provocó que varios jefes de Estado invitados, entre ellos el rey de España, Felipe VI, dejaran el país sin poder asistir a la ceremonia.
Felipe VI partió de Guatemala en la noche del domingo, tal y como lo tenía programado originalmente, al igual que el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, quien había llegado unas horas antes para acompañar a la comitiva española.
Fue el mismo caso también para el presidente de Chile, Gabriel Boric, quien abandonó el país por la tarde, ya que tenía “compromisos” en su país en la mañana del lunes.

“No permitiremos que nuestras instituciones se dobleguen otra vez ante la corrupción y la impunidad”, dijo en el acto solemne, que se celebró con más de nueve horas de retraso en el Teatro Nacional, en el centro de la capital”, manifestó el recién juramentado presidente Arévalo en su primer discurso.
El nuevo presidente guatemalteco advirtió que “el mundo está siendo confrontado por una ola de autoritarismos, la propagación de la intolerancia, la restricción del disenso”.
Además, el presidente Arévalo junto y la vicepresidenta Karin Herrera agradecieron a las y los líderes ancestrales que han estado 106 días de resistencia por su valiente lucha por la democracia