Organizaciones de la sociedad civil proponen un nuevo modelo de desarrollo
Fundación para el Desarrollo do Centroamérica (FUDECEN), el Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas COLPROCE), la Red de Ambientalistas Comunitarios de El Salvador (RACDES) y al Centro para la Defensa de consumidor (CDC) aseguran que El Salvador necesita transitar a un modelo de desarrollo más productivo, inclusive y sostenible, que deje atrás el actual modelo de desarrollo neoliberal que sirve a una pequeña élite millonaria que se ha visto beneficiada a costa do los derechos económicos, sociales, ambientales y político de millones de personas, saltándose los controles y el funcionamiento do la democracia.
Las organizaciones de la sociedad civil enumeran un conjunto de 45 acciones en las áreas siguientes:
1 Acelerar la transformación estructural y la reducción del déficit comercial y de cuenta corriente de la economía salvadoreña.
2 Lograr la autonomía económica de las mujeres en El Salvador y población LGBTQI+
3 Desarrollar una política fiscal que cumpla los derechos económicos, sociales y culturales de los
Salvadoreños.
4 Fortalecer la red de la seguridad financiera.
5 Resiliencia ante al cambio climático y reducción de la vulnerabilidad ante los fenómenos hidrológicos, geofísicos, climatológicos y meteorológicos.

Durante el evento los ponentes presentaron como el actual modelo de desarrollo neoliberal entre 2020 a 2023, ha presentado resultados similares a los modelos implantados en 1990 a 2009 y 2010 a 2019, configurado una economía con elevadas brechas de desigualdad pobreza que reflejan una Incapacidad de las fuerzas sociales de alcanzar consensos mínimos, falta de oportunidades humanas, una profundización de la exclusión social, bajos niveles de inversión y de productividad laboral que se manifiestan en un crecimiento económico bajo y una Inadecuada y débil transformación productiva con elevados niveles de deuda pública privada.
Asimismo, se refirieron a que actual modelo, sostiene que la base de la economía es la inversión real como sinónimo de inversión privada (libre empresa) y la prioridad os la atracción de la inversión con reglas claras y correctas que no sufrirán cambios y donde al gobierno solo la competa en al modelo económico, la construcción de infraestructura básica, combatir la corrupción y promover el país (Bukele, 2019). Dicha concepción va de la mano de la teoría económica liberal, donde el Estado debería Intervenir cuando los mercados fallan, establecer y hacer cumplir las reglas del juego, financiar bienes públicos tal como la infraestructura y la defensa, es decir, el Estado debe limitarse a lo básico y que las empresas hagan su magia en al mercado.

De acuerdo con el estudio presentado, el modelo do desarrollo actual está sumado en siete trampas de desarrollo
1 Bajo crecimiento económico por una, asuénela do una transformación productiva, bajos niveles de
productividad y complejidad económica.
2 Un conjunto de valores, normas, prácticas y estructuras que perpetúan la discriminación y la
Intolerancia contra la mujer, los pueblos originarlos, la Juventud y el colectivo LGBTQI+
3 Elevados nivales de desigualdad y pobreza que imposibilitan la movilidad Interregional.
4 Amplios desequilibrios comerciales y de cuenta corriente como resultado natural do las discapacidades competitivas Y tecnologías diferentes.
5 Tributación regresiva, elevados niveles de deuda que incumplan los derechos económicos, sociales
culturales.
6 Significativos riesgos en la estabilidad del sistema financiero transmitidos por una elevada inversión
en deuda pública y un incremento del endeudamiento de los hogares y del sector privado sin
colchones de liquidez adecuados.
7 Alta exposición vulnerabilidad ante los fenómenos hidrológicos, geofísicos, climatológicos, meteorológicos y se prevé que el cambio climático intensificará estos fenómenos y exacerbará SUS
impactos.

Durante 2022 a 2023 el crecimiento económico ha vuelto a niveles similares a prepandemia, alcanzando un 2.8% y un 3.5%. Por el lado del gasto, sobresale los gastos de consumo de los hogares como el principal motor del crecimiento económico, luego la formación bruta privada y pública.
El crecimiento por el lado de la oferta entre 2022 y 2023 se ha apoyado en el crecimiento de la Electricidad, Gas y Vapor (14.6% en ambos años), la industria de la construcción (13.1% y 17.9%) y el comercio (3.9% y 2.5%). Se destaca la industria manufacturera, que ha tenido una caída en su crecimiento económico de -1.6% y -3.4% en esos años.
En la región centroamericana, El Salvador es el país de menor crecimiento calculado entre 2019 al 2023, con un crecimiento de 2.5%, mientras República Dominicana crece 4.4%, Guatemala y Panamá crecen a tasas de 3.7% y Costa Rica y Honduras a tasa del 3.3% A pesar de que la economía salvadoreña registra un ciclo expansivo en el crecimiento económico desde 2021, el crecimiento económico potencial no se ha movido en la frontera tecnológica a tasas por encima del 2.3%, dado que las proyecciones económicas estimadas por el Fondo Monetario Internacional (2024) confirman el mismo
crecimiento promedio entre 2025 a 2029: 2.3%.
El Salvador en su estructura productiva y del empleo no ha podido lograr un cambio estructural dirigido hacia sectores de elevada productividad y complejidad, por el contrario, e aporte de los servicios al PIB alcanzó un 64% en 2023, seguido de la industria manufacturera con un 21 % y el sector agricultura, silvicultura y pesca aporta apena un 4.6%.
La estructura del empleo medida por el empleo en el sector servicios respecto al empleo total, nos confirma la tercerización de la economía, donde en 2021 alcanzó un 62% y el sector industria un 23.4%, seguido del sector agropecuario con un 15%. Las tasas de desempleo relativamente bajas de 5.6% como media entre 2020 a 2023, enmascaran una tasa de subempleo cercana al 38% como media en el periodo, es decir, una subutilización utilización ineficiente de las habilidades, calificaciones o experiencia de los trabajadores y/o su imposibilidad de trabajar todas las horas que quisiera.
El conjunto de valores, normas, prácticas y estructuras que perpetúan la discriminación contra la mujer, los pueblos originarios, los jóvenes y el colectivo LGBTQI+ es una trampa que perpetúa la discriminación para acceder a una buena salud sexual y reproductiva exacerba la violencia, limita el acceso al empleo digno, la participación política y la toma de decisiones dentro de la familia, así como el desigual reparto de los trabajos de cuidados (Oxfam & FUDECEN, 2021).
En 2021, las mujeres destinaron, en promedio, 25 horas semanales más que los hombres al conjunto de todas las actividades de trabajo doméstico no remunerado, ampliando la brecha existente en 2017, de 19 horas semanales.
Entre el 2019 y el 2023, la pobreza total ha aumentado en 126,379 personas y la pobreza extrema en 220,572 personas, lo que constituye una violación a los derechos humanos, debido a que encontrarse en situación de pobreza extrema implica que no se dispone de los recursos que permitan satisfacer al menos las necesidades básicas de alimentación. Desde 2018 hasta 2022, el 1% de la población más rica capturó el 25% de la riqueza del total de hogares en El Salvador, y el 10% de la población más rica ha concentrado el 58% de la riqueza personal del total de hogares en el mismo período.