Un daño en la reputación de Costa Rica.
Costa Rica entra en lista de paraísos fiscales
Costa Rica entra por primera vez entra en la lista de paraísos fiscales desde que se creó en 2017 la lista negra por parte de Unión Europa, poniendo en riesgo las inversiones y exportación extranjera.
¿Cuáles son las consecuencias para Costa Rica de entrar en lista de paraísos fiscales?
Según Nogui Acosta, ministra de Hacienda costarricense, se solicitarán requisitos más estrictos para las multinacionales con actividades en los países y territorios incluidos en la lista, lo cual, complicaría las operaciones de empresas europeas.
“La posición del ente internacional sería contundente; mientras no se enmiende el régimen de rentas pasivas extraterritoriales por ley, Costa Rica se mantendría en la lista negra. Sin embargo, la UE tiene claro que nuestro país, está comprometido en promover las adaptaciones de legislación nacional para establecer el gravamen de las rentas pasivas extraterritoriales, en línea con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este proyecto será presentado en el mes de marzo de 2023”, dijo Acosta en un comunicado de prensa.
Por su parte, la Cámara de Exportadores advirtió de la posibilidad en la caída de las exportaciones.
“El riesgo para las exportaciones nacionales que podrían sufrir es una caída ante esta nueva percepción internacional del país, e incluso nos exponemos a sufrir mayores controles y retenciones en las transacciones internacionales, por parte de entidades bancarias”, destacó Siany Villalobos, presidenta de la Cámara.
La ausencia de una legislación en torno a la renta mundial, hizo que nuestro país sea considerado como no cooperante en materia de información tributaria.
Los lineamientos de la Unión Europea establecen que las rentas pasivas que una persona o empresa genere en el extranjero, deberían estar grabadas en Costa Rica, para así evitar que se dé una “competencia desleal” entre los regímenes tributarios de los países.
Además de las consecuencias ya citadas, Costa Rica no podría recibir cooperación de Europa, ya que la UE prohíbe canalizar dinero del Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS) y el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE).