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Precio de los Eurobonos de El Salvador cayó un -6 % esta semana

Las diferentes emisiones de deuda soberana volvieron a experimentar una tendencia a la baja en los mercados internacionales. El creciente temor de Los inversionistas de un posible impago de los compromisos y la implementación del bitcóin en el país han provocado estas caídas.

Las emisiones de deuda de El Salvador en los mercados internacionales (conocidos como Eurobonos) experimentaron en la última semana una fuerte caída en promedio del 6 %. Si bien es cierto que los Eurobonos salvadoreños han tenido este año una marcada tendencia a la baja, la primera semana de septiembre ha estado más pronunciada, coincidiendo con la entrada en vigencia de la Ley Bitcóin.

Así, por ejemplo los bonos con vencimiento en el año 2023, tuvieron una caída en su valor de -5.77 % esta semana, pasando de $96.2 a $90.6; el bono de 2032 cayó -5.4 %, el valor del bono del año 2035 se redujo -6.04 % y el del año 2029 en -6.6 %.

Actualmente hay 10 emisiones de eurobonos y están colocados en mercados financieros internacionales, la mayoría en el mercado de Luxemburgo, y se mueven entre inversionistas privados que los compran y venden en los mercados secundarios.

El economista José Luis Magaña explica que estos inversionistas están analizando constantemente lo que acontece en los países originadores de estos títulos valores para saber en cuáles existe mayor riesgo y cuando perciben que un instrumento aumenta su riesgo de no cumplir su promesa de pago, pues intentan deshacerse de esos títulos y resulta en que el valor cae.

“Esto es lo que ha pasado con el precio de los Eurobonos de El Salvador porque los fondos de inversión no tienen apetito por comprarlos, sino que buscan venderlos”, manifiesta Magaña.

Los expertos consultados coinciden en que si bien la caída del precio ocurrida en la última semana es bastante “perceptible” o “significativa”, pero es una tendencia sostenida a la baja que viene desde el 1 de mayo.

“Desde ese momento los precios han tenido una trayectoria hacia la baja y lo que se ha dado es una grada más”, apunta Magaña.

¿Cuál ha sido ese nuevo escalón o paso dado que ha impulsado hacia abajo el valor de la deuda salvadoreña? Resulta evidente la coincidencia de la entrada en vigencia de la Ley Bitcóin el pasado martes 7 que da a la criptomoneda la calidad de curso legal en el país.

A juicio del economista Rafael Lemus, la principal preocupación de los inversionistas internacionales “si los bonos salvadoreños tienen la certeza que serán pagados” y en eso tiene que ver las decisiones del Gobierno.

El experto manifiesta que hasta hace unos meses había expectativa que El Salvador iba a lograr superar algunos inconvenientes y firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y obtener un respaldo para su déficit presupuestario, pero al ver que esto no camina, cree que los mercados “lo dan por descartado” y las decisiones del Gobierno han ido alejando esa posibilidad.

“El comportamiento de los Eurobonos en los próximos días dependerá de los movimientos que haga el Gobierno, que plantea no será la mejor ruta como capturar el ahorro de los fondos de pensiones de los trabajadores o una posibilidad de emisión de dinero propio, transitando de un bitcóin volátil a un token oficial”, considera Lemus.

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Financiamiento

Los economistas plantean que ante la falta de un acuerdo con el FMI, las opciones de financiamiento con entidades multilaterales se irán cerrando, por lo que el Gobierno salvadoreño se vería obligado a acudir nuevamente a los inversionistas internacionales con nuevos Eurobonos.

Sin embargo, en los mercados de valores el riesgo se traduce en tasas de interés. El Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) es el principal indicador de riesgo país y está calculado por JP Morgan Chase y actualmente está en 8.96 % para El Salvador, muy por encima del 3.5 % promedio de Latinoamérica.

Entonces, a medida aumenta el riesgo, será más difícil al Gobierno salvadoreño colocar nueva deuda en los mercados y deberá ofrecer mayor pago de interés.

Es decir, ese 8.96 % sería la base y tendría que dar un incentivo extra el Gobierno salvadoreño para una nueva emisión de deuda soberana, que puede llegar a un 12 % o 16 %, que representaría un aumento en el pago del servicio de la deuda y restar recursos a otras áreas.

Si se sale a los mercados bursátiles para cubrir la brecha presupuestaria, Lemus estima que se deberán conseguirse unos $1,500 millones por año.

“Siempre se puede encontrar quién compre la deuda de El Salvador, lo que pasa es que pone al país en una situación inviable su capacidad de pago futura por el elevado nivel de endeudamiento”, advierte al respecto.

Con información de ElEconomista.net

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