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Las lluvias profundizan la crisis cafetera en El Salvador

La Asociación Cafetalera de El Salvador estimó que las tormentas que impactaron al país en 2020 implicaron una pérdida de alrededor de 150,000 quintales de café. Además, la humedad ha propiciado el avance de la roya.

 

 

 

Las lluvias que se generaron en 2020 por la tormenta tropical Cristóbal y por los huracanes Amanda, Eta e Iota profundizaron más la crisis en la que ya se encuentra el sector cafetalero de El Salvador, aseguró el presidente de la Asociación Cafetalera de El Salvador, Omar Flores.

 

Cristóbal y Amanda impactaron con más fuerza a El Salvador entre mayo y junio de 2020, en comparación de Eta e Iota. Sin embargo, la abundante humedad en los cafetales llevaron a pérdidas considerables, dijo Flores. A esto se suma los efectos generados por la pandemia del covid-19, que causó, principalmente, una caída en las exportaciones del grano de oro —que fue por muchos años el rubro más rentable del país— debido al cierre que sufrieron las fronteras terrestres y marítimas en buena parte del mundo.

La importancia

 

El caficultor comentó a Efe que la mayoría de la infraestructura del país “se construyó producto de los impuestos y las divisas del café”. Por ejemplo, señaló Flores, el Teatro Nacional, ubicado en pleno corazón de San Salvador, algunas hidroeléctricas y algunas carreteras importantes del país fueron construidas con dinero que generaba la exportación del café.

 

“El sector ha venido en un deterioro, la mejor cosecha del país fue en el período 1992-1993 con 4 millones quintales (…) el área territorial del bosque era de alrededor de 234,000 manzanas de café y ahora anda por las 150,000 manzanas”, explicó. Señaló que el deterioro en el sector también es “producto de no haber existido en los últimos 30 años políticas de café de los Gobiernos, hay una disminución en todo y se debe, básicamente, a la falta de financiamiento para renovar (los) cafetales”.

 

“Se tenía una producción de 1.7 millones de quintales, viene la roya y nos lleva a bajar la producción un 60%… y la crisis se profundiza aún más con la caída de los precios internacionales”.

Omar Flores, presidente de la Asociación Cafetalera

 

Flores indicó que la crisis empeoró también en el 2013 debido a los efectos causados por el fenómeno de la roya. “Antes de la roya, se tenía una producción de 1.7 millones de quintales, viene la roya y nos lleva a bajar la producción a unos 700,000 quintales, un 60 % aproximadamente de disminución, y la crisis se profundiza aún más con la caída de los precios internacionales y las deudas de los caficultores”, apuntó.

 

El presidente de la Asociación Cafetalera aseguró que apostar al bosque cafetalero del país traería beneficios a toda la población. Esto, debido a que “es a través de este que el agua llega a todas las poblaciones y en la manera que este bosque se vaya perdiendo, menos agua está llegando al subsuelo”.

 

LA PANDEMIA Y LAS LLUVIAS

 

“Las tormentas Amanda, Cristóbal, Eta e Iota vienen a profundizar más la crisis, en el sentido de que los daños que hay en los cafetales por los tormentas hace que se pierdan aproximadamente 150,000 quintales de café y además se propicia el avance de la roya por la situación de humedad”, comentó Flores.

 

Según datos del Consejo Salvadoreño del Café (CSC) para la cosecha 2019-2020 la producción fue de 740,100 quintales.La Asociación Cafetalera estima que este ejercicio 2020-2021 será una cosecha de 650,000 quintales.

 

En cuanto a las exportaciones, en el período 2019-2020 se exportaron $86.9 millones, unos $17.5 millones menos que en el ejercicio 2018-2019 cuando alcanzaron los $104.4 millones de dólares. Flores considera también necesario incentivar el uso de la tecnología en el sector para la investigación y para la creación de nuevas variedades de café que resistan a los efectos del cambio climático.

 

“El país adolece de tecnología. De una institución que de la dirección hacia dónde tiene que ir el café, haciendo investigaciones genéticas sobre el café, que para El Salvador debe garantizar que sea resistente a las enfermedades, al cambio climático, pero que sea alta calidad”, dijo. Aseguró que “al ir renovando con nuevas variedades de café, resistentes al cambio climático, a enfermedades, se va tener altas producciones y con variedades de calidad”.

 

 

FUENTE | EFE

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