El incremento de las tasas de interés y la volatilidad de los mercados son riesgos para la estabilidad financiera
La incertidumbre mundial por las condiciones financieras se ha vuelto más represivas, los bancos centrales aumentado las tasas de interés poniendo en vilo la estabilidad económica.
La inflación destaca entre los principales problemas de los sistemas financieros el deterioro continuado de las perspectivas económicas en muchas regiones y la persistencia de los riesgos geopolíticos, que abordamos en la última edición del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (informe GFSR).
En los últimos meses los bancos centrales enfrentan a una inflación persistentemente alta obligándolos a endurecer la política monetaria. Tanto en las economías avanzadas como en las emergentes, enfrentan riesgos y vulnerabilidades amplificados en diferentes sectores y regiones.
La fragilidad de los sistemas financieros es elevada para cada gobiernos, muchos de ellos con una deuda extremada, y en las instituciones financieras no bancarias, como aseguradoras, fondos de pensiones, fondos de cobertura y fondos comunes de inversión. La subida de las tasas de interés ha agudizado las tensiones en aquellas entidades con balances al límite.
Al mismo tiempo, la facilidad y velocidad con la que pueden negociarse los activos a un precio determinado se han deteriorado en algunas clases de activos, a causa de la volatilidad de las tasas de interés y los precios de los activos. Esta escasa liquidez en el mercado, unida a las vulnerabilidades preexistentes, podría amplificar cualquier revaloración rápida y desordenada del riesgo, en caso de materializarse en los próximos meses.
Los mercados mundiales están dando muestras de tensión, coincidiendo con una mayor aversión al riesgo de los inversionistas en los últimos tiempos, en un contexto de elevada incertidumbre económica y en materia de políticas. Los precios de los activos financieros han disminuido con el endurecimiento de la política monetaria, las perspectivas económicas se han deteriorado, los temores de recesión han aumentado, los empréstitos en divisas se han encarecido y las tensiones en algunas instituciones financieras no bancarias se han acelerado.
El rendimiento de los bonos está aumentando de forma generalizada en todas las calificaciones crediticias, y los costos de endeudamiento de muchos países y empresas se sitúan ya en los niveles más altos de la última década, si no más.