CEPAL proyecta la economía salvadoreña crezca 2.1% para 2023 y 1.8% en 2024
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) espera que El Salvador crezca 2.1% este año (en abril la estimación era de 2%), aunque para 2024 se espera ese crecimiento sea de 1,8%.
Según la CEPAL, El Salvador mejoró las estimaciones en abril de un 2% pasando a 2.1% proyección que se encuentra en los rangos que prevé el Banco Central de Reserva (BCR).
El Salvador será, sin embargo, el de menor crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB) en la región centroamericana. Panamá, una economía también dolarizada, liderará el istmo con una expansión de 5.1 % en 2023, seguido de Costa Rica con un 3.8 %.
Respecto a las economías de Guatemala y Honduras crecerán un 3.4 %, respectivamente, mientras que Nicaragua un 2.4 %.
Este marte la agencia de las Naciones Unidad presentó las proyecciones crecimiento económicas en América Latina y el Caribe en 2023 y la desaceleración en los niveles de crecimiento.
Al cierre de 2023 se espera un crecimiento del PIB promedio regional de 1,7%. En tanto, para 2024 se proyecta un leve descenso en la tasa de crecimiento que llevaría al producto interno bruto regional a aumentar un 1,5%.
De acuerdo la institución la dinámica de la economía mundial se mantiene en una senda de bajo crecimiento económico y del comercio global. A pesar de las caídas en la tasa de inflación probablemente los países desarrollados seguirán con sus políticas monetarias contractivas, por lo que no cabe esperar una baja significativa en las tasas de interés externas durante este año, y los costos de financiamiento para nuestros países seguirán altos.
La deuda pública de los países de la región, si bien ha bajado, permanece en niveles elevados respecto al PIB, lo que, junto al aumento de las tasas de interés externas e internas y a una caída esperada de los ingresos tributarios producto del menor crecimiento, lleva a un limitado espacio fiscal para el conjunto de la región. Además, se anticipa un menor dinamismo en la creación de empleo, y crecientes demandas sociales.
El Secretario Ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, señalo que el bajo crecimiento de América Latina y el Caribe se puede ver agravado por los efectos negativos de una agudización de los choques climáticos, si no se realizan las inversiones en adaptación y mitigación al cambio climático que requieren los países.
Mientras que para 2024 indican que se mantendría el bajo dinamismo económico en la región. Se prevé que el contexto internacional continúe siendo poco favorable, con un crecimiento del PIB y el comercio mundiales muy por debajo de los promedios históricos. A su vez, en el ámbito interno se mantendrá el reducido espacio de política fiscal, aunque la reducción en la inflación en la región abre más espacio para la política monetaria en los países. Ante estas circunstancias, se proyecta para 2024 un crecimiento promedio del 1,2% para América del Sur, 2,1% para Centroamérica y México, y 2,8% para el Caribe (sin incluir Guyana).