BCCR proyección de crecimiento económico,
BCCR revisa al alza en la proyección de crecimiento económico en 2023 y 2024
El Banco Central de Costa Rica presento en Informe de Política Monetaria de que hasta el mes de julio las proyecciones de crecimiento económico para el 2023-2024 con una alza de 0,9 y 0,2 puntos porcentuales con respecto a la estimación pública en el mes de abril.
Se espera un mejor resultado tanto de la demanda externa como de la interna para este 2023, principalmente en los productos manufacturados y agrícolas, servicios empresariales y el turismo receptor, mientras que en la segunda incidirían el mayor dinamismo de la inversión y el consumo. Este último incentivado por el crecimiento del ingreso disponible, dada la mejora en los términos de intercambio.
En el 2024 el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se sustentaría en la evolución de la demanda interna y, en menor medida, de la externa, pues las exportaciones se desacelerarían de forma coherente con un menor crecimiento económico de los principales socios comerciales. Pese a la mejora en el PIB, este se mantendría por debajo de su nivel potencial, por lo que, por la vía de la demanda agregada no se generarían presiones inflacionarias por encima de la meta de inflación.
Respecto a las operaciones con el sector externo, las previsiones apuntan a un menor déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos con respecto al 2022 para ubicarlo, como proporción del PIB, en 2,6% en el 2023 y en 2,2% en el 2024. Estos resultados estarían determinados por el buen desempeño de las exportaciones, en particular de los regímenes especiales, y por la reducción en la factura petrolera, coherente con la mejora prevista en los términos de intercambio. En ambos años el déficit sería financiado con flujos externos de mediano y largo plazo, y permitiría mantener el saldo de los activos de reserva por encima del nivel mínimo que se considera adecuado según la metodología del FMI.
El ahorro financiero y el crédito al sector privado aumentarían en correspondencia con el crecimiento real de la actividad económica, la meta de inflación y el mayor grado de profundización financiera que ha experimentado el país.
El aumento del crédito, por su parte, sería impulsado en el 2023 por colocaciones tanto en moneda nacional como extranjera y, en el 2024, principalmente por el crédito otorgado en colones, toda vez que se supone una reversión del proceso de dolarización relativa del crédito observado en los últimos meses.
Según las estimaciones preliminares del Ministerio de Hacienda, las finanzas públicas continuarían en la senda hacia la sostenibilidad, con resultados primarios positivos de 1,6% y 2 Público 1,9% del PIB y déficit financieros de 3,5% y 3,0% del PIB en el 2023 y 2024, en el orden respectivo.
En el tema de inflación, se estima que el choque desinflacionario tenga una magnitud mayor a la prevista en el informe de abril pasado. Ello hace prever que el retorno de la inflación (general y subyacente) al rango de tolerancia alrededor de la meta, desde valores inferiores a dicho rango, sería más lento de lo considerado en esa ocasión, con un balance de riesgos que se inclina a la baja, pero que se equilibra hacia el final del horizonte de pronóstico. La inflación general ingresaría a ese rango hacia el tercer trimestre del 2024 y la subyacente lo haría en el primer trimestre de ese año.