La inflación repunta al 3,2% en julio en Estados Unidos
En julio la taza de inflación subió dos décimos en relación con el mes anterior, momento en que la Reserva Federal (FED) prestado mayor atención, tras doce meses a la baja.
Este jueves la Oficina de Estdísticas Laborales de EEUU, informo que la inflación se situaba en 3,2% respecto al mes de Junio. Encuanto a vivienda represento más del 90% del aumentó, seguido por los seguros de automiviles. La alimentación en restaurantes repuntó un 0,2%, mientras que la del hogar (la que se compra en el supermercado) lo hizo un 0,3%. De forma interanual, el precio de la energía ha caído un 12,5% y el de los alimentos aumentó un 4,9%.
Según Fawad Razaqzada, analista de mercado de City Index y Forex.com, aunque la inflación supere las expectativas, es probable que la Reserva Federal considere que su política es lo suficientemente restrictiva, ya que el sector manufacturero atraviesa dificultades y el mercado laboral muestra ya signos de debilitamiento. Eso significa que un “pequeño golpe”, el leve repunte del IPC en julio, no importaría demasiado, según el experto, citado por la agencia Bloomberg. “Los inversores estarán buscando señales de que la fortaleza del consumo y el sentimiento [de confianza] del consumidor siguen siendo positivos, lo suficiente como para no aumentar los riesgos de una nueva subida de tipos de la Fed, pero no demasiado deprimentes como para hacer saltar las alarmas de la recesión”.
La previsión de recesión que un actor tan importante como el Bank of America abandonó la semana pasada en favor de un escenario de aterrizaje suave, el primer gran banco de Wall Street que da marcha atrás en el pronóstico. Hasta ahora, sus economistas preveían una recesión suave en la primera mitad de 2024. Con un crecimiento económico de más del 2% de media anualizada en los dos primeros trimestres del año, la economía de EE UU sigue pisando fuerte y la Fed de Atlanta prevé incluso un 3,9% anualizado de PIB en el tercero. Con la tasa de desempleo en el 3,5%, la más baja en medio siglo, los economistas de la Fed aplaudieron la primera señal de enfriamiento del mercado laboral en el segundo trimestre, la de los costes laborales.