CEPAL apuesta por más inclusión laboral para reducir la desigualdad en América Latina
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) inauguró este martes el Tercer Seminario Regional de Desarrollo Social en colaboración con diversas instituciones, instancia que contó con autoridades internacionales y especialistas que coincidieron en el papel fundamental de la inclusión laboral como “factor crítico” para reducir la desigualdad y la informalidad en América Latina y el Caribe, según informó el organismo.
“Para la CEPAL, la inclusión laboral es un objetivo del desarrollo social inclusivo que busca que todos los integrantes de la fuerza laboral puedan acceder a trabajos decentes que aseguren niveles adecuados de remuneración y cobertura en protección social”, afirmó el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs.
“Mujeres, jóvenes, personas con discapacidad, en situación de pobreza, afrodescendientes, Pueblos Indígenas y otras poblaciones que se encuentran en la intersección de los ejes estructurantes de la matriz de la desigualdad social enfrentan mayores obstáculos y barreras de inclusión laboral”, enfatizó el funcionario.
La inclusión laboral enfatizó Salazar-Xirinachs, es un “componente esencial” para enfrentar la desafiante situación laboral y social en la región.
“En este sentido, no será posible crear un mejor futuro del trabajo sin crear un mejor futuro de la producción, y viceversa. Son dos caras de la misma moneda”, apuntó.
“Necesitamos políticas de mediano y largo plazo que promuevan la diversificación económica, la mejora de la educación formal, el desarrollo de habilidades, la correspondencia entre la oferta y demanda de empleo y la anticipación para mejorar la empleabilidad y la productividad de los trabajadores. Además, las medidas de protección social sostenibles y las instituciones laborales sólidas son cruciales para crear un campo de juego seguro y justo”, dijo Houngbo, quien reafirmó el compromiso de la OIT de trabajar colaborativamente con la CEPAL en estos ámbitos.
Fabio Bertranou subrayó, por su parte, que “América Latina y el Caribe enfrenta nuevamente una coyuntura particular y difícil en materia de políticas de trabajo decente, que requiere de un entorno productivo que impulse la productividad y las oportunidades para el desarrollo sostenible”. El futuro de la producción y del trabajo son dos caras de la misma moneda, por lo que se debe trabajar integradamente, coincidió.
Gundula Weitz, del BMZ de Alemania, saludó la larga trayectoria de cooperación de Alemania con la CEPAL y los países de América Latina y el Caribe, y resaltó la realización del seminario regional como plataforma de intercambio de experiencias. En este sentido, lamentó que el proceso de recuperación económica de América Latina y el Caribe esté marcado por la generación de ocupaciones informales, en una región con más de 40% de informalidad laboral, dijo.
El Embajador Jostein Leiro también resaltó la cooperación de largo plazo que Noruega lleva a cabo con la CEPAL y los países de América Latina y el Caribe, y aseveró que “el trabajo decente para mujeres y hombres es clave para el desarrollo social y económico, y representa la puerta principal para la igualdad, la integración social y el fin de la pobreza”.
Finalmente, Javier Ciurlizza, de la Fundación Ford, afirmó que “en América Latina y el Caribe ha habido muchas promesas incumplidas. La de la inclusión laboral es sin duda una de ellas. Pero resulta evidente que el agregado de estas promesas incumplidas erosiona la credibilidad de los modelos, erosiona la credibilidad de los sistemas e incluso erosiona el sistema de creencias”.